Explicación de los resultados de la prueba
Tus resultados analizan la capacidad de oír sonidos en diferentes rangos de frecuencia. A continuación se ofrece una explicación detallada de lo que significan:
- Frecuencias bajas (125 - 500 Hz):
Estas frecuencias son responsables de la percepción de sonidos graves, como muchas voces masculinas y los instrumentos de bajo. Si aquí se detecta una disminución de la audición, puede indicar dificultad para percibir sonidos profundos, algo importante para la comunicación diaria.
- Frecuencias medias (500 - 4000 Hz):
Las frecuencias medias son clave para entender el habla, especialmente las consonantes. Problemas en este rango pueden dificultar la comprensión de las palabras, sobre todo en ambientes ruidosos.
- Frecuencias altas (4000 - 8000 Hz):
Las frecuencias altas intervienen en la percepción de voces agudas, canto de pájaros y ciertos detalles del habla, como sonidos silbantes o fricativos. Una disminución en este rango puede dificultar la comprensión de detalles finos del sonido y de algunas palabras.
- Frecuencias muy altas (8000 - 12000 Hz):
Este rango es importante para percibir matices muy finos del habla y de los sonidos ambientales. Si tu límite superior está aquí, puede indicar cierta reducción de la sensibilidad a sonidos muy agudos, algo que puede formar parte del envejecimiento normal o del efecto de la exposición al ruido.
- Frecuencias muy altas (12000 - 16000 Hz):
Este rango de frecuencias es típico para sonidos como algunos cantos de aves o silbidos. Si puedes oír frecuencias en este rango, tu audición se considera buena para este tramo. Una reducción puede estar relacionada con cambios asociados a la edad o con la exposición al ruido.
- Frecuencias extremadamente altas (16000 - 20000 Hz):
Este rango corresponde a los sonidos más agudos, por ejemplo las notas muy altas de algunos instrumentos musicales. Las personas más jóvenes suelen distinguir frecuencias de hasta 20000 Hz. Si tu límite superior está en este rango, es un indicio de un buen nivel de audición para tu edad. Una reducción puede relacionarse con cambios naturales del envejecimiento.
La edad aproximada de tu oído se estima a partir de la frecuencia máxima que puedes escuchar. Cuanto más altas sean las frecuencias que distingues, más “joven” se considera tu audición. Por ejemplo, personas de hasta unos 20 años suelen oír hasta cerca de 20000 Hz, mientras que con la edad ese límite suele descender. Si oyes hasta 18000 Hz, tu audición puede corresponder aproximadamente a la de una persona de unos 30 años. Un límite en torno a 12000 Hz puede indicar una edad aproximada de unos 40 años, y un límite cercano a 8000 Hz suele asociarse a edades superiores a 50 años.
Si se detecta una disminución marcada de la audición en cualquiera de los rangos, se recomienda consultar con un especialista para una evaluación más detallada. Realizar pruebas de audición con regularidad ayuda a detectar cambios a tiempo y a tomar medidas para evitar un deterioro mayor.